Necesidad De Cambiar la Forma de Pensar
Ante todo es necesario conocer las leyes de Trabajo Esotérico Gnóstico, si es que en realidad de verdad queremos un cambio radical y conscientivo. ,
En nombre de la verdad diremos, que si por alguna parte hemos de empezar a trabajar sobre sí mismos, tiene que ser en relación con la mente y con el sentimiento. BIAR LA MANERA DE PENSAR
“Cuando uno piensa de acuerdo con las IDEAS de este Tratado de Psicología Revolucionaria, obtiene una correcta visión de la vida.”
Samael Aun Weor
Tratado de Psicología Revolucionaria. cap. 19, “El buen dueño de casa”.
“No sería posible abrir la MENTE INTERIOR si no aprendiéramos PENSAR PSICOLÓGICAMENTE”.
“Incuestionablemente, cuando alguien empieza a observarse a sí mismo, es señal de que ha comenzado a PENSAR PSICOLÓGICAMENTE”.
Samael Aun Weor
“La Gran Rebelión” Cap. 12 “Las Tres Mentes”.
“En el terreno de la vida práctica cada persona tiene su criterio, su forma más o menos rancia pensar, y NUNCA SE ABRE A LO NUEVO; est es irrefutable, irrebatible, incontrovertible”. La mente del humanoide intelectual está degenerada, deteriorada, en franco estado de involución”.
Realmente, el entendimiento de la humanidad actual es similar a una vieja estructura mecánica, inerte y absurda, incapaz por sí misma de cualquier fenómeno de elasticidad auténtica”.
“Falta ductilidad en la mente, ella se encuentra enfrascada en múltiples normas rígidas y extemporáneas”.
“Cada cual tiene su criterio y determinadas normas rígidas dentro de las cuales acciona y reaccionan incesantemente”.
Lo más grave de toda esta cuestión es de que las millonadas de criterios equivalen a millonadas de normas putrefactas y absurdas”.
“En todo caso, las gentes nunca ese sienten equivocadas; cada cabeza es un mundo, y no hay duda de que entre tantos recovecos mentales, existen muchos sofismas de distracción y estupideces insoportables”.
Más el criterio estrecho de las multitudes ni remotamente sospecha el embotellamiento intelectivo en que se encuentra. Estas gentes modernas, con cerebro de cucaracha, pensan de sí mismas lo mejor, presumen de liberales, de super genios, creen que tienen muy amplio criterio”...
CONCLUSION. “En tanto continuemos Embotellados dentro de las normas podridas y rancias del intelecto, será algo más que imposible la experiencia de ESO que no es de la mente, de ESO que no es del tiempo, de ESO que es lo Real”.
Samael Aun Weor
“La Gran Rebelión”.
Cap. 16, “Normas Intelectuales”.
LA NECESIDAD DE CAMBIAR LA MANERA DE PENSAR
Samael Aun Weor. Conferencia.
Actualmente, la mente humana está degenerada por aquello del concepto. Todo concepto emitido es el resultado de lo que nos han dicho, de lo que se ha estudiado.
El AUTO CONCEPTO se base en la experiencia y en la propia forma de pensar.
Samael Aun Weor, de su último libro,
Titulado “PARA LOS POCOS”.
Ante todo es necesario conocer las leyes del trabajo esotérico Gnóstico, si es que en realidad de verdad queremos un cambio radical y definitivo.
En nombre de la verdad diremos que si por alguna parte hemos de empezar a trabajar sobre sí mismos, tiene que ser en relación con la mente y el sentimiento; sería absurdo empezar a trabajar con el centro motor, por ejemplo, que como sabemos se relaciona con los hábitos, costumbres y acciones de tal centro. Obviamente, esto seria como empezar con un fakirismo absurdo.
A propósito de fakires, en la india hay fakires que por ejemplo, levantan un brazo en alto y lo sostienen por tiempo indefinido, hasta que llagan a quedar rígido. Hay otros que permanecen firmen en un lugar, durante veinte o treinta años, hasta convertirse en verdaderas estatuas; más después de todo, ¡qué es lo que ganan esos fakires? Desarrollar un poco la fuerza de la voluntad, y eso es todo. No podremos pensar que ellos vayan a crear el Cuerpo de la voluntad Consciente (es claro que no ); no se puede crear un cuerpo fuera de la “novena esfera”; nosotros hubiéramos nacido, pues del aire, de las aguas de un lago, o de una roca, pero somos hijos en verdad de un hombre y de una mujer; entonces la creación siempre se realiza en la “novena esfera”, eso es obvio... Así, pues, ningún fakir podría crear el Cuerpo de la Voluntad Consciente lejos de la “novena esfera”; nada ganan, pues los que se dedican al “fakirismo”, excepto desarrollar un poco la fuerza de la voluntad, y eso es todo...
Empezar por el centro motor, sería absurdo; aun más: empezar a trabajar con el centro sexual, sin tener una información correcta del cuerpo de doctrina gnóstica, es absurdo, pues el que empieza en esas condiciones no sabe lo que está haciendo, no tiene conciencia clara sobre el trabajo en la “Forja de los Cíclopes”, y puede caer en gravísimos errores.
Recordemos que el primer centro es el intelectual, el segundo el emocional, el tercero el motor, el cuarto el instintivo, y el quinto el sexual. Existe también el sexo que es la emoción superior, y el séptimo: el mental superior; pero si empezáramos en realidad de verdad con los centros interiores de la máquina orgánica, caeríamos en el error. Antes que todo, en estos estudios, debemos empezar por los centros intelectual y emocional,, necesitamos cambiar nuestra forma de pensar, de lo contrario, marcaremos por el camino equivocado...
¡De qué serviría, por ejemplo , que ustedes asistieran a estas cátedras y no cambiaran la forma de pensar?. Aquí se les dan muchos ejercicios esotéricos, se les orienta doctrinariamente, pero si ustedes no cambian la forma de pensar, ¡de qué sirve todo lo que aquí se les dice? Se les dice que hay que disolver el Ego, se les dice que hay que sacrificarse por la humanidad, se les dice que hay que crear los “Cuerpos Existenciales Superiores del SER”, etc.; pero si ustedes continúan pensando como antes, con los mismos hábitos mentales de otros tiempos, ¡De qué sirve todo lo que están escuchando a qué? Se les dice que hay que desintegrar el Ego, pero ustedes continúan con sus viejos hábitos mentales, con sus formas y sistemas caducos de pensar; entonces, ¡de qué les sirve la información que se les está dando? En las Sagradas Escrituras se habla muy claramente en forma precisa, sobre aquello del “VINO VIEJO”, Y EL “VINO NUEVO”, como dice el Cristo, “nadie echaría, por ejemplo, vino nuevo en odres viejos”, “porque “los odres viejos se romperían”... Así que, para el vino nuevo, se necesitan odres nuevos...También dice el Gran Kabir Jesús que a nadie se le ocurriría remendar, poner remiendos a ropa vieja, con pedazos de ropa nueva”, por ejemplo, romper un traje nuevo para remendar un traje viejo, eso sería absurdo, ¡verdad¡. Así también, esta nueva enseñanza es como el vino nuevo; necesita odre nuevo. ¡Cual es ese “odre”? ¡la mente...! Es necesario cambiar la forma de pensar; para el vino nuevo, odre nuevo se necesita.
Así, pues, necesitamos cambiar completamente nuestras forma de pensar, a fin de recibir esta enseñanza. Ese es el punto grave de la cuestión, porque si recibimos esta enseñanza y la añadimos a la forma de pensar que teníamos antes, nada estamos haciendo (nos estamos engañando a sí mismos).
Querer enganchar este “carro” de la enseñanza gnóstica a nuestro viejo “carro”, todo dañado por el tiempo y lleno de basura e inmundicias, es engañarnos a sí mismos- Se trata. Ante todo de preparar el recipiente para recibir el “vino” de la enseñanza gnóstica (ese recipiente es la mente). Solo así, con un recipiente nuevo transformado, con un recipiente verdaderamente magnífico , se puede recibir ese “vino” de la enseñanza gnóstica, y eso es lo que quiero que todo los hermanos vayan comprendiendo...
Necesitamos que las emociones negativas sean eliminadas de nosotros, porque esas emociones negativas no permiten un cambio de fondo. Es imposible transformarnos si aún poseemos emociones negativas; tenemos que erradicar de nuestro corazón las emociones de tipo negativo, pues son verdaderamente perjudiciales en todo sentido
Una persona que se deja llevar por la emociones negativas, se vuelve mentirosa en un ciento por ciento. Conozco el caso de un señor que actualmente se encuentra al borde de la muerte; este buen hombre vino a tener una embolia cerebral”. ¿Motivo? muy claro, alguien le mal informó que su hermana había sido víctima de un fraude, tal informe fue después examinado y resultó falso. Este señor llama a su hermana y cree en una infundia difamante que ella le cuenta, la tomo tan en serio, que le dio una “embolia cerebral”, y en estos momentos se encuentra al borde de la muerte (ven ustedes en este caso, de que manera las emociones negativas vienen a llevarnos al fracaso)... Su hermana sigue convencida de que fue víctima de un fraude, es obvio que calumnia a un inocente, pero ella está segura de que fue víctima. Personalmente investigué el caso, y me día cuenta de que ella misma se estaba auto-engañando, se estaba mintiendo a sí misma, víctima de las emociones negativas, y a su vez calumniando a otra persona en forma inconsciente. Así, pues, debemos eliminar de nuestra naturaleza las emociones negativas...
La mentira, ciertamente, es una conexión falsa. Lo normal es que la energía del Padre, la energía del “ANCIANO DE LOS DÍAS”, es decir, de nuestro Ser interior profundo, fluya a través de la organización cósmica interior, hasta llegar a la mente. Pero si nosotros producimos una conexión falsa, su energía ya no puede fluir; es como si se interrumpiera la afluencia de energía; entonces la electricidad no llegaría al foco o a los focos que nos iluminan. Por lo común, cuando uno se llena de emociones negativas, se torna mentiroso; esa es la realidad de los hechos.
Si nosotros verdaderamente comprendemos todo esto, y empezamos por cambiar nuestra forma de pensar y de sentir, bien pronto esto se reflejará en nuestras acciones. Una vez que uno ha cambiado su forma de pensar, de sentir y de actuar, entonces está perfectamente listo para empezar a trabajar con los misterios del sexo...
El error de algunos misioneros es que quieren que las gentes comiencen de una vez a trabajar con el “Maithuna”, en la Novena Esfera, sin conocer siquiera el cuerpo de doctrina; pero esto es absurdo, porque las gentes que no han cambiado su forma de pensar, que continúan con sus mismos hábitos; las gentes que tienen sus mismas formas de sentir, que son víctimas de las emociones negativas, no comprenden los misterios del sexo y los profanan. Por eso es que Paracelso insiste en que primero que todo, hay que conocer la ciencia para luego entrar a trabajar en la Novena Esfera (y tiene razón en esto, Felipe Teofastro Bombastro de Honhenein: Aureola Paracelso).
Muchos reciben aquí enseñanzas esotéricas, se les da, pero continúan pensando como antes, como pensaban hace veinte años. ¿Qué sucede entonces? Que estamos pereciendo el tiempo! Si se les da a las gentes la enseñanza para que se auto-realicen, para que cambien, y continúan pensando como antes, obviamente se marcha muy mal. Conozco hermanitos gnósticos que tienen veinte y treinta años de estar en las enseñanzas gnósticas, y todavía piensan como pensaban en el pasado; muy ilustrados, sí, manejan muy bien las ideas, pero si uno les examina detenidamente sus vidas, sus costumbres, verá que son las mismas que tenían antes. Hay hermanos hasta muy juiciosos, misioneros que platican muy bien sobre la Gnosis, que manejan el cuerpo de doctrina en forma extraordinaria, pero los he estado observando, y actúan como cuando no eran gnósticos; actúan como actuaban hace treinta años, tiene las costumbres viejas que tenían cuando nada sabían de estas enseñanzas, siguen con sus misma y viejas costumbres... ¿Qué están haciendo esos hermanos? Se están auto-engañando miserablemente, eso es obvio...
Así pues, hemos de empezar por cambiar la forma de pensar, y después la forma de sentir; poner el “vino nuevo”, el vino gnóstico en odres nuevos, no en odres viejos. Una mente decrépita, llena de hábitos viejos, de hábitos de veinte o treinta años atrás, no está preparada para recibir el vino de la Gnosis; una mente así, necesita forzosamente pasar por un cambio total; de lo contrario, se está perdiendo el tiempo miserablemente.
Con todo esto, ¿qué es lo que queremos? Despertar conciencia, ¿verdad? Esa es la verdad, eso es lo que queremos: despertar... En el mundo oriental no se ignora que la gente está dormida, nadie lo ignora; pero en el mundo occidental la gente cree que está despierta, y sin embargo hacen cosas que no quieren hacer: se lanzan a la guerra, no quieren ir a la guerra, pero siempre van, aunque no quieran. ¿Por qué? Porque está HIPNOTIZADOS.
Sabemos que un sujeto hipnotizado, por ejemplo, le ordenamos que vayan a matar a alguien, y va y lo mata; eso ya está previsto en el Código Penal de todos los países de la Tierra. Así también sucede con las gentes de todas las latitudes: están hipnotizadas pero creen que están despiertas; si les dice que ha llegado la hora de ir a la guerra, van a la guerra porque están hipnotizadas, y el hipnotizado, hipnotizado está. Esto es gravísimo, y tremendamente cierto.
Necesitamos salir del sueño hipnótico, eso es verdad; pero bueno, vamos a ver, ¿cómo salimos del sueño hipnótico, si estamos contentos con nuestros hábitos mentales, con nuestro sistema de razonar, con nuestros hábitos sentimentales, con nuestras distintas costumbres, adquiridas por herencia de familia? Entonces, aunque estemos escuchando aquí en esta sala las enseñanzas, sencillamente estamos perdiendo el tiempo... Pregúntense ustedes a sí mismos para qué han venido, con qué objeto están ustedes reunidos en esta sala; si están reunidos aquí por mera curiosidad, vale más que no hubieran venido. Si de verdad les anima el anhelo de cambiar, pero continúan muy contentos con sus viejas formas de pensar, sencillamente se están auto-engañando...
Cada cual tiene una forma de pensar, y cada cual cree que su manera de pensar es la más correcta; pero en realidad de verdad, las diversas formas de pensar de cada cual, o de todos en conjunto, de correcto no tienen nada, puesto que están hipnotizados. ¿Cómo puede pensar correctamente una persona hipnotizada? Pero ustedes creen que están pensando correctamente; he allí vuestro error: vuestros hábitos mentales no sirven...
Si es que quieren cambiar, bueno, aquí tienen la enseñanza nueva, aquí tienen el vino de la Gnosis; pero el favor, traigan odres nuevos para ese vino, no odres viejos; el vino nuevo rompe los odres viejos... Me interesa darle las enseñanzas, mis hermanos, pero darla seriamente; por eso los invito a cambiar vuestra forma de pensar...
Desgraciadamente, repito, nuestra consciencia está enfrascada; si, embotellada entre distintos “elementos inhumanos” que en nuestro interior cargamos; necesitamos quebrar todos esos “elementos”, dentro de los cuales se halla embotellada la conciencia. ¿Pero haríamos eso si no cambiáramos nuestra forma de pensar? Si estamos contentísimos con nuestros antiguos hábitos, caducos y extemporáneos, que cargamos en la mente, ¿nos preocuparíamos por despertar conciencia? ¡Es claro que no! Si se quiere cambiar, vamos a cambiar desde ahora mismo, cambiando nuestros hábitos mentales, nuestra forma de pensar. Cuando uno cambia de verdad, origina cambios interiores; cuando uno cambia su forma de pensar, puede entonces intentar cambiar totalmente en su interior. Pero si en la mente siguen existiendo hábitos extemporáneos, ¿cómo puede uno decir que va a provocar un cambio en su conciencia, en su interior? ¡Eso no es posible; sería contradictorio que pensáramos en una cosa e hiciéramos otra!, ¡no es posible...!
Así que, necesitamos hacernos dueños de nuestra propia conciencia, colocarla donde debe colocarse, ubicarla donde debe ubicarse; aprender a ponerla en un lugar, y aprender a quitarla (es un don maravilloso, pero un don que no estamos usando sabiamente). Realmente, lo único que tenemos dentro es la conciencia, es lo más digno que tenemos; los diversos “agregados psíquicos” que nosotros cargamos, en modo alguno son dignos. Lo único digno, lo único real, lo que sí vale la pena en nosotros, es la conciencia, pero está dormida, no lo sabemos manejar; los “agregados psíquicos” se la llevan por donde ellos quieren; realmente no sabemos usarla, y eso es lamentable. Si queremos un cambio de fondo, debemos también ir aprendiendo a saber que es eso que se llama “conciencia”...
En el mundo oriental se nos ha dicho que “antes de que nazca en nosotros el BOODHISATTWA, debe surgir en nosotros el bodhisita”. Pero ante todo, ¿qué cosa es eso que se llama “bodhisita”? (algunos de ustedes sabían, y otros no lo sabrán). Aquél que posee los cuerpos causal, mente, astral y físico, es un BOODHISATTWA; es decir, el alma humana o alma causal, vestida con tales cuerpos, es un BOODHISATTWA... Hagamos distinción entre un maestro en sí mismo (o sea el INTIMO); y el ALMA CONCIENCIA, el BOODHISATTWA, que es el alma humana revestida con los cuerpos existenciales superiores del Ser. Pero el Buddhismo “Mahayánico” dice que hay dos clases de Seres: los unos serían los “BUDDHAS Pratyecas”, y los aspirantes a “BUDDHAS Pratyecas”; que serían los “Saravacas”. Estos no se sacrifican por la humanidad jamás, nunca; luchan, si, por cambiar, y cambian, pero nunca dan sus vidas por sus hermanos: y jamás encarnan al Cristo Intimo... Otros son los BOODHISATTWAS verdaderos, aquellos que han renunciado a la felicidad del Nirvana por amor a la humanidad; aquellos que en distintos Mahanvantaras, han entregado su sangre por la humanidad; que pudiendo vivir felices en el Nirvana, han renunciado a cualquier felicidad por sus hermanos de la Tierra; ellos son los únicos que verdaderamente, pueden encarnar al Cristo...
Pero bueno, volvamos a esto del “bodhisita”. ¿Qué cosa es el “bodhisita”? La conciencia ya despierta, desarrollada, convertida en el “embrión áureo”; es la verdadera “armadura argentada” que nos puede proteger de las “potencias de las tinieblas”, que nos da la sapiencia y la experiencia. Antes de que surja un “BOODHISATTWA”, dentro, en el interior de alguien, surge el “bodhisita”, es decir, la conciencia despierta y desarrollada... Vean ustedes, pues, cuanto vale ese don que se llama “conciencia”...
Es lógico que la humanidad tiene la conciencia enfrascada entre el ego; es claro que mientras las gentes continúen pensando como piensan, sintiendo como sienten y con sus mismas rancias costumbres, no podrán despertar la conciencia, continuará esta hipnotizada. En consecuencia, o como corolario, diremos que nunca surgirá en gente así el “bodhisita”. Cuando el “bodhisita”, que es la conciencia desarrollada y despierta, surge en uno, en el aspirante, entonces pronto aparece el “Boodhisattwa”. Obviamente, el “boodhisattwa” se va formando dentro del “bodhisita” (¡es grandioso el “bodhisita”!)
En realidad de verdad, mis queridos hermanos, es maravilloso cuando uno verdaderamente cambia su forma de pensar; porque entonces, y solo entonces, trabajará para el despertar de la conciencia, entonces y solo entonces, hará un trabajo serio que lo conduzca al nacimiento del “bodhisita”, antes no es posible...
Vivimos en un mundo doloroso; todos ustedes están llenos de dolor, de sufrimientos. Felicidad no existe en este mundo; es imposible, pues mientras haya ego, tiene que haber dolor; mientras continuemos con nuestra forma rancia de pensar, no podremos ser dichosos; mientras seamos víctimas de las emociones negativas, cualquier género de felicidad se hace imposible... Nosotros necesitamos, en verdad, llegar a la felicidad; no podríamos conseguir tal logro si no despertáramos la conciencia, y nunca despertaremos la conciencia si continuamos con la forma de pensar que tenemos actualmente. Así, pues, primero miremos como estamos pensando, cambiemos esa forma anticuada de pensamientos, preparemos odres nuevos para el vino nuevo, que es la Gnosis, y así trabajaremos de verdad y en serio...
Este mundo, en sí mismo, es el producto de la Ley de la Originación. Este mundo se sostiene con las Leyes de Causa y Efecto, que son las Leyes del Karma (también se les llama “Leyes de Acción y Consecuencia”. Tal acción, tal consecuencia). Este es un mundo bastante complejo, es un mundo de asociaciones, combinaciones múltiples, dualismo incesante, lucha entre los opuestos, etc. En tales circunstancias, no es posible que exista en este mundo la felicidad. Cada uno de nosotros tiene que pagar su karma, estamos llenos de deudas. Ese karma, obviamente, nos trae mucho dolor, muchas amarguras, no somos dichosos. Muchos piensan que podríamos llegar a la felicidad a través de la mecánica de la evolución, pero eso es un concepto falso, pues la mecánica es mecánica; la Ley de Evolución, y también la de la involución, constituyen el eje mecánico de esta maquinaria que se llama “naturaleza”. Hay evolución en el grano que germina, en la planta que se desarrolla y da frutos; hay involución en la planta que entra en decrepitud y por último se convierte en un montón de leños. Hay evolución en el niño que se forma en el claustro materno, en la criatura que nace, que crece, se desarrolla y vive bajo la luz del sol; más también existe involución en el ser humano que envejece, que decrece, que entra en decrepitud y al fin muere... Eso es completamente mecánico; la misma Ley del Karma, en cierto sentido, también es mecánica (es mecánica en el sentido CAUSATIVO, mirada a la luz de las DOCE NIDANAS). Necesitamos liberarnos, precisamente de la Ley del Karma; necesitamos liberarnos de ese movimiento mecánico de la naturaleza; necesitamos hacernos libres, y esto no será posible mediante la evolución mecánica. Cualquier evolución mecánica se procesa de acuerdo con las leyes de causa y efecto, las leyes de las asociaciones, de las combinaciones mutuas, etc. (lo que es mecánico, es mecánico); necesitamos liberarnos de la ley de la evolución y también de la ley de la involución; necesitamos dar el GRAN SALTO para caer en el “VACÍO ILUMINADOR”...
Obviamente, existe una contraposición entre la “teoría de la relatividad” que predicara un Einstein, y el “vacío iluminador”. Lo relativo es relativo; la maquinaria de la relatividad funciona con la mente y los opuestos, con el dualismo. En la lucha de las antítesis hay dolor; si queremos la auténtica felicidad, debemos salirnos de la ley mecánica de la relatividad; dar el gran salto, repito, para caer entre el seno del Padre.
Yo experimenté el “vacío iluminador” en mi mocedad, apenas tendría unos dieciocho años cuando pude dar el gran salto, más allá del tiempo, y vivenciar eso que no es del tiempo, eso que podríamos llamar “la experiencia del Prajna-Paramita (el más crudo realismo). No está de más enfatizarles a ustedes la noticia de que tal evidencia, fue repetida tres veces y supe lo que era el “SUNYATA”, lo pude vivir... En el “vacío iluminador” no existe el dualismo conceptual, la maquinaria de la relatividad no funcionaría en el “vacío iluminador”. La ley de las combinaciones y de las asociaciones mecánicas, no son posibles en el “vacío iluminador”. Indubitablemente, no son posibles en el vacío iluminador solo es posible en estado de “Shamadhi”, o como se dijera también, en estado de PRAJNA-PARAMITA... En el vacío iluminador, no existen formas de ninguna especie; podría decirse que allí, uno pasa más allá del Universo y de los Dioses. En el vacío iluminador encontramos la respuesta a aquello que dice: “Si todas se reducen a la unidad, ¿a qué se reduce la unidad?”. Tal respuesta no es posible para la mente humana, o por lo menos para la mente que funciona de acuerdo con la lógica formal, pero en el vacío iluminador no es necesaria tal respuesta, tal respuesta es una realidad patente. “Si todas las cosas se reducen a la unidad, la unidad también se reduce a todas las cosas”...
Entonces, el que penetra en ese estado, dijéramos, de “Maha-Shamadhi”, vive en todas las cosas desprovisto de todo, y esto de por sí ya es grandioso, sublime, inefable... Sumergirse definitivamente en “Sunyata” en el vacío iluminador sólo es posible mediante el gran salto y a condición definitiva de haber pasado por la aniquilación buddhista total; de lo contrario, no sirve... En aquella época de mi mocedad, aún no había pasado yo por la aniquilación buddhista, y obviamente, a medida que me acerca a la gran realidad, la conciencia se expandía en forma desmesurada; era obvia la situación, no habiendo pasado por la aniquilación buddhista, sentí indecible terror, motivo por el cual regresé al universo de la relatividad de Einstein... Repito: tres veces experimenté con el vacío iluminador, y supe, en el Sunyata, que más allá del vacío hay ESO que se llama “TALIDAD” (lo supe con una intuición de tipo trascendental, porque en el terreno de la intuición, dentro del mundo de la intuicionalidad, hay distintos grados de intuición. Incuestionablemente, el grado intuicional más elevado es el de las mentes filosófico-religiosas o filosófico-místicas; este tipo de intuición corresponde al PRAJNA-PARAMITA): Esta facultad, pues, me permitió saber que más allá del mundo del vacío iluminador, se encuentra la GRAN REALIDAD.
Bien, quiero afirmarles a ustedes, en forma enfática, que este camino de la gnosis conduce a la gran realidad.
La gran realidad o “Talidad”, Sunyata” o Prajna-Paramita”, está más allá de este Universo de la relatividad, es decir, más allá de la mecánica esta de la relatividad, y más allá, mucho más allá del VACÍO ILUMINADOR... No es el vacío iluminador la última palabra; es la antesala de la “TALIDAD”, de la GRAN REALIDAD. Estoy hablándoles a ustedes no en forma meramente teórica; en pasados Mahanvantaras experimenté la “Talidad” y como quiera que la conozco, tengo que dar de ello vivo testimonio... Lo importante para nosotros es pasar por un suprema aniquilación, a fin de que la conciencia, convertida en “bodhisita” y totalmente despierta, pueda dar el gran salto para caer dentro del vacío iluminador (un paso más y llegamos a la Talidad). Pero como les dije, debemos empezar por cambiar nuestra forma de pensar para trabajar correctamente sobre sí mismos, desintegrando, realmente, los elementos psíquicos indeseables que llevamos dentro, así podremos conseguir el despertar de la conciencia, el desarrollo del “bodhisita”...
SAMAEL AUN WEOR
Publicado: 30/12/2016, 09:27pm | Vistas: 355